martes, 14 de julio de 2015

Masoquistas

son masoquistas,
viven atrapados
en recuerdos que ya fueron,
en amores de ayer muertos,
y en quereres de hoy inciertos;

viven sufriendo por gusto
y amando por disgusto
llorando muertos del pasado
llevando flores al campo santo 
en un luto improvisado 

Se derrumban en llanto
y no comen y no aman
se desgarran el manto
esperando mientras tanto
los besos que aveces sanan 

son masoquistas que no aman,
no aman mas allá de sus mentiras,
mentiras victimistas 
sentimientos que engañan 

son masoquistas,
viven atrapados
en recuerdos que ya fueron,
en amores de ayer muertos,
y en quereres de hoy inciertos.








jueves, 9 de julio de 2015

Sobre la muerte

Los humanos sufrimos mucho cuando un ser querido muere; nos deprimimos; pasamos días, meses o años en duelo; y es normal, después de todo estábamos conectados emocionalmente a ésa persona y era importante para nosotros( miles de personas mueren a diario; no nos importa porque no les conocíamos y no teníamos conexiones emocionales con ellos por tanto no eran importantes para nosotros); mientras más fuerte la conexión emocional, la intimidad, más dolorosa es la partida. Pero, de nada sirve estar en un duelo permanente, de nada sirve torturarse una y otra vez recordando la muerte de esa persona y sin embargo lo hacemos una y otra vez, como torturándolos, en el fondo queremos que ese ser querido vuelva, en el fondo eso del cielo o el paraíso jamás termina de convencernos; y eso es lo que más duele, la incertidumbre de no saber que hay después. Sin embargo eso no justifica quedarse hundido y paralizado; bien dijo Sidartha Gautama " en la vida el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional"; uno decide si revolcarse en el dolor de la pérdida o superar el dolor y continuar.
Y aunque ese ser querido ya no esté, aunque nos haya dolido y frustrado su partida, aunque nos hayamos quedado con tantos "te quiero", "te amo" o "eres importante para mi" por decirle debemos darnos cuenta que  la muerte no importa, lo importante es haber vivido; lo verdaderamente importante son esos momentos que pasaron juntos, esos nadie te los va a quitar y ni la misma muerte puede cancelarlos; si, puede que hoy ya no esté, pero vivió y eso es lo que vale; antes de nacer ¿dónde estábamos? Y después de morir ¿a dónde vamos?, es un retorno al origen, sea cual sea, la vida es un viaje y debes alegrarte de compartirlo con la gente que está, verdaderamente, contigo; la muerte es inevitable, pero eso le da más valor a la vida.