martes, 16 de octubre de 2012

Los dientes de la abuela


-¿Abuelita, por que no tienes dientes?-pregunta la niña mientras remoja su pan en  la leche.
-jejeje mi niña  hace tiempo que se me cayeron-la centenaria anciana mira a su nieta con ojos vidriosos y nublados por las cataratas. Ella le recuerda a sus hijas y a ella misma, a esa juventud que se fue.
-abuelita ¿y no te crecerán  otra vez?- la niña ladea su  cabeza mientras pregunta con cara de curiosidad.
-no mi niña, ya no me crecerán-a la abuela le encanta la curiosidad de su  nieta.
-¿a mi también se me caerán?- la pequeña no deja de mirar la curiosa boca sin dientes de su abuela.
-Si, pero aun  falta mucho- la abuela le acaricia con ternura  el pelo a la niña.
-los bebés tampoco tienen dientes ¿Eres como un bebé abuelita?-  bebe un largo trago de leche mientras mira la anciana sonreír.
-jajajjaja si casi soy como uno, así son las cosas  uno nace indefenso y muere indefenso- entonces recuerda con melancolía todo: los familiares que se han ido, la juventud y sus conflictos, pero sobre todas las cosas siempre recuerda a su marido, el siempre sonreía, asta en sus últimos días cuando su enfermedad lo consumía no dejo de sonreír, por eso ella siente  la obligación de sonreír, a pesar del dolor hay  que sonreír, no le daría el gusto a la muerte de llevársela con cara  de tristeza.
-abuelita no quiero que te mueras- la niña mira suplicante a la mujer de pelo blanco y desdentada, los ojos de ambas se ponen vidriosos.
-eso no se puede evitar pequeñita,  Dios decide cuando le toca a uno, aunque yo creo que el ya se olvido de mi porque ya estoy bien vieja y sigo aquí, asta mi Manuel se me fue y yo sigo aquí – una lagrima rebelde se escurre por la mejilla de la abuela- se olvido de mi-repite.
-Abuelita no estés triste, el  no se olvido de ti, lo que pasa es que  Diosito quiere que platiques con migo y que me cuides para que no me sienta solita- la anciana abraza ala niña, las lagrimas se escapan al fin de sus ojos y  después de mucho tiempo se siente con ganas de vivir.

El país donde no llueve.


-La lluvia cae desde hace días-
-Es por que estamos en  época de lluvias; no es la mejor época para visitar el bosque; ¿supongo que este clima es mejor que el del lugar que vienes?- la piel morena y requemada de la joven mujer rebelaba su procedencia tropical.
-si; eso creo- la joven mira la lluvia con melancolía.
-la lluvia siempre pone a la gente melancólica; ¿no crees?- Arnulfo  mira a la joven extraña, ella tiene un atractivo que rara vez se ve por estas boscosas montañas.
-¿no lo se?; de donde vengo nunca llueve- ella responde de forma indiferente, parece estar mas interesada en la lluvia.
-jajaja no te creo; no hay lugar donde no llueva; ¡incluso en los desiertos llueve de ves en cuando!-Arnulfo se siente ofendido con la indiferencia de la muchacha.
-No tienes que creerme; solo es así- ella mira caer la lluvia.
-¿y de donde vienes? ¿Si se puede saber?- La curiosidad del joven lo obliga a preguntar.
-De un país donde no llueve; por eso mis padres me pusieron Lluvia; ellos viajaban y cuando regresaban solían contarle a la gente de las maravillas del mundo y de lo bella que es la lluvia- Lluvia extiende su mano hasta tocar el frio vidrio de la ventana.
-¿y tus padre..- Arnulfo se ve interrumpido por la mirada de Lluvia que ha dejado de mirar por la ventana  y lo observa fijamente.
-Mis padres son muy viejos y ya no pueden viajar;  por eso ahora viajo yo; para saber como es el mundo y así, cuando vuelva, poder contarle a los niños como es la tierra.- al terminar estas palabras Lluvia regresa su atención a la ventana.
-Discúlpame por ser tan molesto pero debó preguntar… ¿Por qué no llueve en tu país?- El joven Arnulfo se siente consumido por la curiosidad que este tema le produce.
-Nadie sabe-La joven mujer lo mira; hay tristeza en su mirada.-mis bisabuelos, mis abuelos y mis padres trataron de descubrirlo, pero ninguno logro saber porque no llueve en casa-Un profundo suspiro se escapa de la profundidad del alma de lluvia.
El sonido de la lluvia llena el aire y un largo silencio entre Arnulfo y lluvia permite apreciarle aun mas; es como si le subieran el volumen al agua que cae sobre el techo; sobre las copas de los arboles; sobre todo. Arnulfo se siente apenado.
Lluvia se aleja de la ventana y camina asía la puerta; sale de la cabaña y corre asta el frente, en un pequeño prado; es la primera ves que siente la lluvia caer sobre su rostro; tan fría; tan húmeda; tan viva. Nunca se había sentido tan viva, es como si su piel morena y requemada se llenara de vida; como si la Lluvia sanara sus heridas.
Adentro Arnulfo la mira – Lluvia- se escapa de sus labios.

Empanadas de pollo


Fausto entro en la fonda que quedaba bajando la calle Canal, junto a la funeraria; pidió una gorda dulce y una empanada de pollo con salsa ranchera; se acerco al refrigerador para tomar un pepsi, la destapo y tomo asiento para  esperar su comida; Fausto le regalaba su atención a al televisor cuando Santiago entro en el lugar.
-¡Fausto! ¿espero no haberte hecho esperar mucho?-Fausto es  un hombre de estatura media, moreno, no muy delgado pero tampoco gordo, con un cabello negro del que se empiezan a escapar unos cuanto hilos plateados, en resumen un mexicano promedio; santiago es el doble de ancho que su moreno amigo, mide casi dos pies mas  de altura y su piel caucásica se encuentra enrojecida por los rayos del sol.
-¡no! para nada, acabo de llegar hace como diez minutos, pedí algo de comer- la dueña y cocinera del negocio se acerca a la mesa con la orden de fausto.
-aquí tiene señor, una gorda dulce y una empanada de pollo-la mujer sonríe amistosamente.
-um se ven ricas, deme cuatro de esas- Santiago señala las empanadas de pollo con entusiasmo-pero con salsa verde- la mujer se retira a la cocina y santiago va al refrigerador por una coca-cola.
-¿no se que le ves a la pepsi? la coca sabe mejor jejej- Santiago siempre a insistido  en que la coca-cola es mejor que la pepsi  y Fausto siempre si inclina a favor de la pepsi; es un debate que han mantenido por años.
Las empanadas de pollo de Santiago llegan a la mesa y Fausto que a estado asiendo como que las empanadas están muy calientes, para esperar la orden de Santiago, se dispone a comer junto con su amigo.
-La pepsi es mas dulce que la coca, ademas irrita menos la garganta- Fausto le da una mordida a su gorda dulce.
-hablando de dulce-Santiago habla con la boca llena- ¿como que el pollo esta muy dulce?¿ no?.
- no se, deja lo pruebo- Fausto deja su gorda aun lado y le da un par de mordidas a la empanada-¡oye si! pero debe de ser por la salsa.
-pues chance-Santiago sigue comiendo.
Terminando la comida Fausto llama a la señora para pedir la cuenta, esta sale de su cocina  caminando rápidamente; en ese instante un joven pálido interrumpe.
-¡tia!-
-¿que fue mijo?-
-présteme las llaves para meter al muerto que acaba de llegar-
-¿y las tullas?-
- las olvide en casa de la Juana-
-a que muchacho- la mujer saca las llaves de su mantel y se las arroja al muchacho. Después el ruido del portón de la funeraria invade  el local asta que este deja de escucharse.
-bueno, de usted son 20 pesos y del grandote son 30- Santiago y Fausto pagan - quédese con el cambio doñita- dicen juntos.
-gracias muchachos, ¿verdad que estaban ricas?-
-si, señora muy ricas-
-¿y  sabían a pollo?-
Fausto y Santiago se miran.
-si... señora.. a pollo-

la ultima noche



8:30 A.M. Las naves llegaron sin avisar cubriendo el cielo de las grandes ciudades; la gente corría a verlas mientras los militares acordonaban el área bajo ellas; de las inmensas moles de metal surgió un sonido que penetro en los oídos de las personas; con una vos metálica habló - Especie humana somos los evaluadores; hemos estado observando a su raza y hemos llegado a la conclusión de que son un peligro tanto para su planeta como para ustedes mismos; por lo tanto decidimos extinguir su especie para asegurar el futuro de este planeta solo así se recuperara de todo el daño que le han hecho. Mañana cuando su estrella salga por el horizonte todo habrá terminado- horas después las calles se llenaron de pánico; muchos buscaban a sus familiares para pasar con ellos sus horas finales; otros instauraron la anarquía; Una mujer corría pidiendo auxilio mientras era perseguida por un sujeto - ¡vamos nena dame lo que quiero! ¡no hay nada que perder! ¡¿Después de todo es el fin del mundo?!- corrieron asta que lleno de furia logro alcanzarla y derribarla; sus manos entraron en su ropa como serpientes, apretando con lujuria todo lo que alcanzaban; la mujer chillaba y el hombre bufaba como un toro; le lamia el cuello, apretaba sus senos y deslizaba sus dedos en el lugar mas intimo de su ser; la mujer chillo mas fuertemente cuando trato de arrancarle la falda y cuando el animal levantó una mano para callarla con un golpe fue tomado por el cuello de la camisa y arrojado a un lado; ¡bam! el disparo hizo eco por unos segundos -¡gracias! ¡gracias! ¡gracias! ¡gracias!- chillo la mujer tendida en el suelo, el hombre de cabello negro y vestido de traje la ayudo a levantarse –gracias me has salvado- pronunciaba temblorosamente mientras secaba sus lagrimas; el la tomo rápidamente por el cuello, ya no tenia fuerzas para defenderse, y le dijo con una vos clara y suave –aun no te he salvado- apunto con el cañón del arma en la cien de la mujer – pero pronto serás libre- en su cara se dibujo una sonrisa. 0.00 A.M. El gran objeto metálico permanecía inerte sobre el cielo de la ciudad; Natalia cargaba a su niña de 4 años en brazos, traba de llegar caminando a una iglesia -¡Natalia!- la voz familiar la hiso voltear - ¡Bruno!- corrieron a encontrarse - ¿A dónde vas Natalia?, No ves que es peligroso?, ¿no has oído del montón de locos que han incendiado autos y atacado gente?- Natalia lo miro enojada –Claro que lo se, ¡pero quiero ir aun lugar cerca de Dios! Donde todo este tranquilo, donde yo y Neli pasemos nuestros últimos momentos en paz; ¡¡tu bien sabes que mi niña es lo único que tengo!!- Bruno la miro con seriedad– ¡esta bien pero tendré que acompañarte!- Natalia sonrió; el hombre que se escondía en las sombras también sonreía mientras pensaba –los salvare a los tres-. 5:00 A.M. Natalia caminaba junto a Bruno que llevaba a la Pequeña Neli en hombros; pasaban junto aun callejón cuando un hombre de traje derribo a Bruno, Natalia corrió a levantar a su pequeña que lloraba; el trató de apartarse del atacante pero este le clavo una navaja en su brazo derecho, gimiendo rodo por el suelo – ¡he venido a salvarlos!- grito el hombre -¿Quién eres tu? ¿Por qué haces esto?- chillo Natalia - ¿yo? ¿Mi nombre?; Edgar; te cuento, yo luche por ganarme la vida; por ser honesto y cuando al fin llegue a la sima ¡se acaba el mundo!¡que broma tan pesada!– Bruno se levantó y arremetió contra el; Edgar saco una pistola y le disparo en una pierna-¡¡auch! eso debe doler- Bruno se retorcía de dolor –Primero iras tu y después tus amiguitas- Natalia y su hija lloraban mientras corrían al auxilio de Bruno–¡eres un loco!; ¡cabrón!- grito el herido mientras presionaba su pierna – jajaja Loco; okey lo admito, ¿pero que otra cosa podía hacer?, solo tenia tres opciones- se acercaba a ellos lentamente mientras pasaba su arma de una mano a la otra– la primera es la que tomaron los que viven de la fe; podría ir a buscar a Dios y arrepentirme; ¿saben? yo jamás creí en Dios; la segunda, era la que tomaron los que no tenían fe; suicidio; eso es para los cobardes; la tercera opción, la locura; y ahí fue cuando descubrí; ¡que siempre estuve loco!- Edgar apunto a Bruno con el arma –soy su salvador; yo los liberare del horror del fin del mundo- el horizonte empezó a cuajarse en rojo; Las naves en todo el mundo cobraron vida y un gran pulso de energía magnética estallo de ellas mientras desaparecían en el cielo; Edgar callo al suelo en medio de terribles convulsiones mientras sus tres victimas lo miraron temblar en el piso asta que se quedo quieto; estaba muerto como todos aquellos que eligieron el camino de la locura.

Sin miedo a la muerte


si me muero ahora
moriré alegre
y a la ves triste
por lo que me falto vivir
y por lo que viví a cada hora

si me muero ahora
vería a la muerte de frente
pues viví sin demora
y sin bajar la frente

si no es hoy mi muerte
que dicha la mía
pues tendré otro día
para ir a buscarte

si no es hoy mi muerte
que gran alegría
y que dicha la mía
de volver a verte

se que he de morirme,
un día o una noche
vendrá ella por mi
asi he de vivir
sin miedo a la muerte

El símbolo sexual


los ojos de de los hombres la recorrían de arriba a abajo, prestando mayor atención en donde sus curvas se pronunciaban más, la miraban como si  vieran a la maravilla más grande de la creación; como cuando un niño mira el juguete que desea a través de el aparador de la juguetería. Todo en ella les parecía perfecto; su forma de andar; sus larga cabellera; ese vestido tan entallado.Tristemente para ellos, ella ni siquiera  los miraba, parecía no oírlos cuando le lanzaban un silbido o un piropo; abstraída en su mundo atravesaba el zócalo.

Un hombre valiente se atrevió a meterse en su camino y preguntar su nombre, ella lo congeló con una sonrisa; los demás se burlaron, aunque por dentro se morían de ganas de haber sido ellos quienes recibierán su sonrisa.
Continuó su camino como modelo en pasarela; las miradas masculinas la seguían; seguían la ondulación de su pelo; seguían el  bamboleo de sus caderas; seguían el rebotar de sus senos; y ella seguía sin tomarse la molestia de mirarlos, o siquiera darse cuenta de la existencia de esos pobres diablos que la miraban como un indigente en un bufet gratuito, camino hasta perderse de vista; el lugar se llenó de suspiros y los grupos de amigos comentaban “lo buena que estaba”; los novios volvieron a prestar atención a sus novias, que les reprochaban su distracción con una furiosa mirada.

no se tratar

no se tratar a las mujeres.... soy demasiadoamable, demasiado pasiente y demasiado respetuoso...su pongo que es por qe asime criaron. me domesticaron de esaforma.